LO MALO DE 2018: Violencia, detenciones y falta de representación política opacaron el año


Charlotte, NC.-  Las detenciones de ICE comenzaron a ser noticia tan pronto como comenzó el año. En la Ciudad Reina, oficiales del Servicio de Inmigración y Aduanas realizaron una serie de detenciones simultáneas en dos tiendas de conveniencia 7 Eleven, como parte de un operativo que realizaron a nivel nacional.

En enero, familiares del salvadoreño José Mauro Cabrera Bonilla, de 56 años, quien había perdido su cobertura de TPS, denunciaron a HOLA NEWS que agentes de ICE lo habían detenido y que se llevaron de paso a sus dos hijos, José Marvin y Víctor Alfonso Cabrera, mientras los tres hombres se dirigían a trabajar.

Así, una a una fueron creciendo las denuncias de ‘redadas’ en diferentes gasolineras y estacionamientos de apartamentos, pero el vocero de ICE, Bryan Cox, defendió que se trataba de “acciones dirigidas” a individuos con órdenes de deportación pendientes, cargos criminales o que ya no cuentan con ningún recurso migratorio en su caso y que, si junto a ellos se encontraban personas indocumentadas, aunque no fuesen buscadas igualmente serían detenidas “porque habían violado las leyes de inmigración al cruzar ilegalmente la frontera”.

ICE comenzó a implementar operativos de tres días de operación en diferentes ciudades, a fin de camuflar sus acciones y evitar causar la alarma en las comunidades. En muchos casos, una simple parada de agentes encubiertos fue confundida con ‘redadas’ de ICE, causando pánico en los vecindarios.

Entre los casos más conocidos, destaca el del salvadoreño Juan Oliva, en la ciudad de Clayton, quien fue detenido por agentes de ICE que se apostaron afuera de su vivienda, mientras su esposa grababa los hechos.

Igualmente doloroso fue el arresto y deportación del mexicano Samuel Oliver Bruno, quien tras un año de permanecer en santuario en una iglesia en Durham, fue detenido abruptamente por agentes de ICE mientras cumplía con una cita para poner huellas en una oficina del Servicio de Inmigración y Ciudadanía.

Violencia

Los latinos no se escaparon de la ola de violencia que cubre las principales ciudades del estado.  Atractivo de estafadores y ladrones, varios latinos fueron víctimas de la delincuencia y la desprotección.

El caso que más impactó, no solo a Carolina del Norte, sino a todo el país, fue la desaparición de Hania Aguilar, una adolescente de 13 años, quien fue secuestrada el pasado 5 de noviembre al frente de su casa en Lumberton, zona costera del estado, y encontrada muerta 22 días después a menos de 12 millas de su residencia.

El cruel secuestro, violación y asesinato de la menor marcó a toda la comunidad, que desbordó cariño y comprensión a la familia, mientras que algunas empresas buscaron ‘compensar’ de alguna manera el dolor de la familia.

La violencia también se reflejó al interior de las escuelas. Luego que el 14 de febrero se realizara una de las más cruentas matanzas escolares en al escuela secundaria de Parkland, Florida, los distritos escolares de Carolina del Norte decidieron tomar medidas para prevenir hechos similares en los planteles del estado.

Sin embargo, múltiples reportes fueron hechos sobre estudiantes detenidos en las escuelas por portar armas y, a finales de octubre, en Butler High School, en la ciudad de Matthews, ocurrió la tragedia cuando un estudiante disparó a otro dentro de un pasillo, causándole la muerte.

Luego, a principios de diciembre, un hombre armado entró a Smith High School, en Greensboro, sin que se realizara ningún registro. La rápida acción del personal docente y el oficial de seguridad facilitaron la captura de Steve Brantley Spence, de 29 años, quien tenía en su posesión tres armas de fuego.

Las riñas entre estudiantes estuvieron a la orden del día en las escuelas secundarias de Winston-Salem, y los abusos sexuales contra los estudiantes por parte de maestros y personal administrativos de las escuelas fueron otros actos de violencia que no pasaron desapercibidos.

Participación

Si bien 2018 ha sido uno de los más organizados para la comunidad en el estado, aún faltó mucho por hacer para conseguir que las comisiones y gobiernos locales tengan a latinos en sus juntas.

En Mecklenburg, el Comité de Liderazgo Latino impulsó con éxito la campaña para llevar a los latinos a las urnas y en ciudades como Durham, se consiguió que por primera vez se cuente con una concejal hispana.

Pero juntas como las de educación, por ejemplo, y puestos públicos que se abrieron para la carrera pública, aún no encuentran candidatos hispanos que se animen a tomar el reto de representar a su comunidad. Ojalá el 2019 sea el año que nos entregue una porción de la participación del poder político que merecen los hispanos.


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Gaby Angel

Hola Mi nombre es Gaby Angel Soy locutora de la Raza 106.1 FM y Social Media Manager en Norsan Media. Me encanta escuchar Musica de diversos estilos y jugar con mi hijo.

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